Lo monstruoso de la menstruación

Etapa que llega sin avisar, pero ¿qué etapa de la vida en verdad nos avisa?, y es que la menstruación, ¿mencioné menstruación? o tal vez deba de referirme a ella como: “el periodo” “el mes”, “estar en esos días”, “días críticos”, “estar indispuesta”, “estar enferma”, “marea roja”, “me vino”, “tengo la regla”, etcétera, etcétera, etcétera; porque en pleno año dos mil veinte, y a pesar de toda la revolución internética, tecnológica e industrial que podamos tener, aún no ha sido posible revolucionar culturalmente en este tema. 

La menstruación por definición es la descarga periódica de tejido endometrial y de sangre cuando la mujer no se ha embarazado. La menstruación inicia en la pubertad –entre los 11 y 12 años- y termina con la menopausia –alrededor de los 50 años- cuando cesa la actividad de los ovarios y con ello termina la etapa reproductiva, aunque no la vida sexual y el placer. 

Para nosotras las mujeres, es una etapa importante de la pubertad, es uno de los principales indicios físicos que señalan que una niña se está convirtiendo en “mujer”. En suma, con otros cambios asociados con la pubertad, es posible que la menstruación genere principalmente cuestiones psicológicas, más que las fisiológicas que puede haber, la cuestión psicológica determina por completo este proceso al grado de estigmatizar el periodo menstrual de la mujer por el resto de su vida.

Tal vez si desde casa nos dieran esta información, la relación periodo-mujer sería más amigable, ya que desde adolescentes nos enseñan que “estos días” son sucios, y debemos tener cuidado con ellos, pues podríamos mancharnos, podrías causar una mala impresión, pero, sobre todo causar una sensación de represión con nosotras mismas contra algo tan natural de nuestro cuerpo. Es decir, cuantas veces no hemos visto en madres, hermanas, amigas, primas, etc., esconder la toalla femenina para que no se den cuenta los demás de que estás en tu periodo, de que cuando vas al sanitario doblas y envuelves en kilos y kilos de papel sanitario la toalla ya usada y manchada.  Es tanto el estigma que le tenemos como mujeres a “estos días” que modificamos consciente o inconscientemente nuestra forma de vestir, pues buscamos en nuestro guarda ropa prendas obscuras, cómodas, de poca transparencia para que en el trascurso del día no nos pase ningún accidente. 

Pero ¿por qué dejar que el periodo se vuelva el monstruo a combatir mes tras mes?, ¿por qué si es un proceso natural hay que ocultarlo?... la cultura y peor aún la cultura mexicana sesga y no permite ver el periodo menstrual como lo que es, y en lugar de ello nos convertimos en presas de nosotras mismas. Se han puesto a pensar en qué hay de tras de toda esta mancha de sangre.

Incomodidad, miedo, “bajones”, rozaduras, cambios de ropa, tabúes, mitos, rechazo, mal olor, etcétera, y que a pesar de que no hay un libro como tal para leer ésto, lo vivimos y vamos aprendiendo. Hoy en día hay un tema que me llama mucho la atención y es respecto a la copa menstrual, hecho “revolucionario” (ya desde hace tiempo) aunque aún poco conocido en México, a cambiar la perspectiva de algunas mujeres que se han animado a usarlas, mujeres que han roto prejuicios, ideas, formas de vivir, y que hoy pueden vivir “estos días” de una forma más amigable; y es que la copa menstrual además de sus factores de salud vs toalla femenina, el factor económico el factor medio ambiente son determinantes. 

La copa menstrual es segura y se ha utilizado desde 1930; no es conocida en el mercado ya que grandes compañías dedicadas al ramo perderían mucho dinero al distribuirlas. Ante una sociedad de consumo “usar y tirar” las ganancias generadas son más, sin importar los daños colaterales que puede haber; se calcula que alrededor de 315 millones mujeres en todo el mundo usan tampones o toallas femeninas a diario; se estima que se desechan alrededor de 94 millones 500 mil tampones y toallas femeninas, ya que son usadas en promedio 25 piezas por cada ciclo menstrual y por último, se estima que el plástico tarda de 150 a 600 años en degradarse, es decir, la primer toalla usada por tu abuelita, aun no se ha degrado ¡omg!, ¡puedes creerlo!

Parte de este ciclo, está la maravilla de generar vida. La fertilidad es la capacidad de hombres y mujeres de procrear. Las mujeres son fértiles sólo durante ciertos días del ciclo menstrual, cuando el ovario libera al óvulo; los hombres, por su parte, tienen capacidad de fecundar si sus testículos producen espermatozoides suficientes y capacitados, hecho que puede acontecer incluso en edades avanzadas. 

Como podemos observar es aquí donde apenas comienza el camino, pues podríamos hablar más a detalle de embarazo, riesgos, menopausia, de pastilla anticonceptiva, en fin; y es que el mundo de la sexualidad es un universo complejo en el cual intervienen aspectos tanto biológicos, como psicológicos y sociales. Universo que engloba toda una serie de condiciones y conductas, relacionadas con el sexo que caracterizan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de sus fases de su desarrollo. 

¡Hasta la próxima!

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