Sin duda la naturaleza es simple y dentro del reino animal, los mamíferos a diferencia de otras especies distan de ser fieles; muchos son los estudios que demuestran que la fidelidad entre mamíferos es más por ser prácticos (sobrevivencia y reproducción de la especie) que por cuestiones de un amor romántico.
Entre los mamíferos que practican la monogamia se encuentran primates como gibones, los lobos grises, los castores, las nutrias, los lémures, guacamayo, los pingüinos y… ¿el ser humano? pero, antes de todo esto, ¿qué significa monogamia? es la práctica que se basa en tener una relación sexual o matrimonio con una sola persona a la vez. En general, significa comprometerse emocional, romántica y sexualmente con una sola persona.
Vaya que es difícil entonces responder por un lado lo que la sociedad dicta en cuanto a un matrimonio y la manera en cómo, hacemos que crezca, cuidarlo, que se desarrolle, “vivieron felices por siempre” e incluso en un hasta “que la muerte nos separe”, y es que hasta suena a historias de cuento de Disney.
Pero la naturaleza nos dice que el hombre por sí mismo no puede ser monógamo pues está en sus genes en su origen… entonces ya no entendí, sí se puede o se cree que sí se puede. Veamos que dice la Biología respecto a esto.
Un estudio publicado en la revista Nature, muestra que los bonobos son junto a los chimpancés los parientes vivos más cercanos al ser humano. En cuestión de genética nos diferenciamos muy poco, apenas un 1.3%, de ambas especies, que entre ellas son aún más parecidas, pero mientras los chimpancés tienen un carácter más agresivo, los bonobos son conocidos por ser pacíficos, juguetones y sexualmente muy activos. El sexo para los bonobos tiene una función de unión social, pacificadora y de reducción del nivel de estrés. Se miran a los ojos al momento de tener sexo, podríamos decir que casi igual que los humanos.
El matrimonio y la monogamia no fueron fundamentales para el surgimiento de las sociedades, ya que históricamente dentro de la transición del nomadismo al sedentarismo, las civilizaciones humanas se reprodujeron con distintas parejas. Con la llegada de la agricultura nació el concepto de propiedad privada y patrimonio, y fue hasta este momento en que los humanos comenzaron a vivir en pareja y agruparse en familias, esto con la finalidad de heredar a los hijos las propiedades y así poder conservar su legado.
Más adelante en la época victoriana fueron muy marcados los roles de género pues la mujer tenía que estar en casa y encargarse de los hijos y el hombre estaba condicionado mil por ciento al trabajo y proveedor de todos los bienes y recursos para la familia. Charles Darwin en el Origen del hombre, deja ver esto muy en claro cuando dice que “… las mujeres son distintas al hombre por disposición mental, sobre todo por su gran ternura y su generosidad, al hombre le encanta competir y esto genera ambición por ello, se hizo superior a la mujer”.
Es así como la monogamia surge como invento para reforzar los roles de género “tradicionales” y el orden social, tratando de que el hombre vaya en contra de su naturaleza, haciendo y actuando como marca la sociedad y su cultura.
En algunas sociedades como la islámica se repudia la infidelidad y el sexo fuera del matrimonio. Sólo una minoría de los estados con religión islámica cuentan con leyes que dan cobertura legal a la lapidación. A pesar de que en México no hay leyes que aprueben la lapidación, hay millones de casos de feminicidios a causa de los llamados “crímenes pasionales”.
A manera de conclusión después de haber ido desde la biología, las civilizaciones nómadas, el origen de la propiedad privada y con ello el matrimonio, es plantearnos bajo qué contexto sociocultural seguimos parados y replicando. Qué tipo de relaciones deberíamos de tener y fomentar; si bien, el hombre no evolucionó para ser monógamo, sí evolucionó para ser adaptable.
¡Hasta la próxima!
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