En el sexo como en la vida, los conceptos pueden llegar a confundirnos si no se utilizan con la precisión adecuada y correcta… por ello, es importante aprender y conocer. Hoy en Sexoogle vamos a aprender la diferencia entre fetichismo y parafilia y cuántas, desde la A hasta la Z hay ¡OMG!
Primero lo primero, qué onda con estos conceptos.
El fetichismo es la utilización de objetos inanimados (el fetiche) como método preferido y recurrente para ponernos cachondos y en su ausencia simplemente no habría excitación alguna.
Fetichismo es una forma de parafilia; sin embargo, la mayoría de las personas que presentan fetichismo no cumplen con los criterios clínicos de un trastorno parafílico, así que tranquil@s no se me alarmen... Existen muchos fetiches, los más usuales son delantales, zapatos, prendas de cuero o látex y ropa interior de mujer, entre otros.
Entonces ¿qué es una parafilia?
Las parafilias son un conjunto de comportamientos sexuales en los que la persona experimenta repetidamente una elevada excitación sexual por objetos o acciones normalmente NO relacionadas con la sexualidad.
Ahora sí, agárrate porque vamos al ABC de las parafilias y algunas de ellas, estoy segura de que te dejarán con la boca abierta y los pelos de punta ja ja…
Agalmatofilia: es la preferencia por los muñecos hinchables sexuales.
Autonepiofilia: las personas con este tipo de parafilia sexual disfrutan ‘transformándose’ en bebés adultos. Se visten y actúan como ellos y requieren los mismos cuidados.
Aerofilia: excitación sexual que se produce al encontrarse en lugares elevados, o volando, como en un avión.
Altocalcifilia: en este tipo de parafilia sexual, el objeto de deseo son los zapatos de tacón alto.
Amiquesis: excitación producida al rascar o arañar a la pareja durante el acto sexual.
Amomaxia: la excitación sexual se produce al estar en el interior de un vehículo y al realizar actos sexuales en su interior.
Antolagnia: excitación sexual provocada por las flores.
Besofilia: la excitación se produce por la intervención de jeringuillas médicas, que suelen provocar, precisamente, terror y rechazo.
Bondage: se llama así el arte de las ataduras eróticas hechas por todo el cuerpo o sólo en algunas partes, con cuerdas, esposas, pañuelos, cadenas, etcétera.
Coprolalia: es la preferencia por las palabras y la conversación sexual y excitante.
Espectrofilia: atracción producida por las imágenes reflejadas del acto sexual en un espejo.
Eufilia: se refiere a la excitación producida por la comunicación de buenas noticias.
Fonofilia: excitación producida al escuchar palabras obscenas durante el acto sexual.
Dendrofilia: es la excitación sexual que producen las plantas o vegetales, o al estar en un entorno vegetativo.
Digisexualidad: aplica a aquellas personas cuyo apetito sexual se ve satisfecho únicamente mediante la tecnología.
Hierofilia: los objetos vinculados a determinada religión o ritos religiosos son los objetos de deseo de las personas con hierofilia.
Ipsofilia: la excitación sexual se produce ante la visión de la propia imagen en un espejo o fotografía.
Hipnofilia: es la preferencia sexual por las personas dormidas o inconscientes.
Knismolagnia: excitación sexual producida al recibir cosquillas.
Lactafilia: atracción y excitación sexual por las mujeres que dan el pecho, o los pechos lactantes.
Latronudia: las personas con este tipo de parafilia se excitan al desnudarse frente al personal médico.
Masoquismo: el placer sexual se obtiene ligado a la propia humillación, tortura, abuso o sufrimiento físico o moral.
Mecanofilia: cualquier objeto técnico es susceptible de ser el objeto de deseo de una persona con mecanofilia.
Misofilia: es la excitación producida por la ropa usada o los tejidos sucios, especialmente la ropa interior.
Microfilia: es la preferencia por los micrófonos como objeto de deseo sexual.
Normofilia: las personas con normofilia solo pueden disfrutar del sexo a través de determinadas prácticas normativas, que se consideran aceptadas por su comunidad, y son incapaces de explorar otras.
Odaxelgania: la utilización de los dientes para morder partes del cuerpo de la pareja sexual es lo que produce una fuerte excitación sexual en las personas con este tipo de parafilia.
Salirofilia: es la excitación sexual producida por la visión de la pareja sexual siendo salpicada, embadurnada o mojada por determinados líquidos. Esta engloba otras prácticas como el bukkake.
Ursusagalamatofilia: aquí, la excitación sexual se produce ante la visión o el tacto de muñecos de peluche. El sentido del tacto es especialmente importante en este tipo de parafilia sexual.
Tricofilia: los cabellos largos y las cabelleras bien cuidadas son el objeto de deseo de las personas con este tipo de parafilia.
Xenoglosifilia: es la excitación sexual que ocurre cuando una persona nos habla en un idioma distinto al nuestro.
Estas son algunas de las muchas parafilias sexuales que existen y constantemente en el mundo de la Psicología y la Sexología están siendo analizadas para atenderlas de manera oportuna y prudente.
Mis queridos lectores, todas las personas pueden sentir alguna vez atracción por temas parafílicos no se alarmen. Sólo tratemos de tener la brújula bien calibrada y que una fantasía o un fetiche no nos afecte nuestra vida cotidiana y sobre todo nuestra libido y función orgánica.
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¡Hasta la próxima!
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Muy buen blog
ResponderEliminarMuchas gracias por leerme. Saludos! 💜
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