Los miembros de la Academia Internacional de Sexología Médica (AISM), tras reunirse para discutir la interacción del tabaco en la sexualidad y reproducción, elaboraron un informe donde se detallan los efectos del tabaquismo en la sexualidad femenina.
Sin embargo, las evidencias se agolpan en dirección contraria a los ya citados efectos sobre el sistema circulatorio peneano, al fumar también se le atribuye una reducción del volumen de la eyaculación así como una disminución del número relativo de espermatozoides y una merma significativa de su calidad: espermatozoides deficientes, de movilidad reducida y menor capacidad para fecundar al óvulo.
La suma de todos estos factores puede conducir a infertilidad.
Del mismo modo, hoy se considera la impotencia un síntoma de una alteración circulatoria; al igual que a los vasos sanguíneos peneanos, el tabaco afecta a los vasos de órganos tan importantes como el corazón, el riñón y el cerebro.
La disfunción eréctil puede constituir un aviso, por tanto, del peligro de padecer un infarto o una trombosis cerebral.
En cualquier caso, las posibilidades de mejora de la impotencia al dejar de fumar son elevadas. Esto se debe a que algunos de los efectos perjudiciales del tabaco se producen por efecto inmediato de la nicotina. No obstante, el proceso de envejecimiento prematuro de las arterias del pene es mucho más difícil de recuperar, una vez abandonado el hábito.
¡Que no se te esfume la vida y tu placer!
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